martes, 13 de noviembre de 2007

LA GRAN BATALLA DE REFIDIM

INTRODUCCIÓN


Mucho se ha hablado acerca del Éxodo y cómo Dios libró a Israel de la tierra de Egipto, pero ¿La historia termina ahí? ¿Los israelitas llegan sin dificultad a la tierra prometida? ¿Qué pasó después de que Israel se librara de Egipto? Esto y mucho más veremos a continuación. Acompáñenme en este fabuloso viaje de regreso al pasado…

Cuenta el libro del Éxodo que Israel tuvo algunos encuentros con otros pueblos, los cuales no tenían fines de comercio ni relaciones amistosas con Israel. Uno de esos encuentros ocurrió en Refidim, ¿Qué sucedió allí?

LA BATALLA DE REFIDIM

Cuenta el libro del Éxodo, capítulo 17:8-16

Israel lucha contra Amalec

8. Entonces vino Amalec para pelear contra Israel en Refidim.
9. Y Moisés dijo a Josué: "Elige algunos hombres, y sal a pelear contra Amalec. Mañana yo estaré sobre la cumbre del collado con la vara de Dios en mi mano".
10. Y Josué hizo como le dijo Moisés. Salió a pelear contra Amalec. Y Moisés, Aarón y Hur subieron a la cumbre del collado.
11. Y cuando Moisés alzaba su mano, Israel prevalecía; pero cuando la bajaba, prevalecía Amalec.
12. Pero las manos de Moisés se cansaban. Por lo que tomaron una piedra y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella. Y Aarón y Hur sostenían sus manos, uno de un lado y el otro del otro. Así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol.
13. Y Josué deshizo a Amalec y a su pueblo a filo de espada.
14. Entonces el Eterno dijo a Moisés: "Escribe esto en un libro para memoria, y di a Josué que raeré del todo la memoria de Amalec de debajo del cielo".
15. Y Moisés edificó un altar, y lo llamó: "El Eterno es mi bandera".
16. Y dijo: "Por cuanto la mano de Amalec se levantó contra el trono del Eterno, el Señor tendrá guerra contra Amalec de generación en generación".

Dice que vino Amalec a pelear contra Israel, pero, ¿Quién era Amelec?

Amelec era una tribu o grupo de nómades o nómadas, rapaces y fieros, muy parecidos a los Beduinos de la actualidad. Aunque descendían de Esaú, no formaban parte de la nación de Edom. Este pueblo siempre estaba dispuesto a lanzarse sobre los pueblos vecinos del desierto, o sobre los viajeros que lo atraviesan, para despojarlos de cuanto llevan. Por algo los egipcios abominaban a los pastores del desierto, los faraones habían tenido que proteger con fortalezas la frontera oriental de Egipto. Los Amalecitas que conocemos por el Génesis 14:7 eran una población antiquísima, el primero de los pueblos (Num 24:10) y por diversos textos bíblicos se deduce que habitaban la parte septentrional de la península sinaítica y el Neguev, o parte meridional de Palestina. Como nómades, andaban por las soledades del desierto en busca de pastos defendiendo los pequeños oasis, junto a los pozos, contra las incursiones de tribus enemigas.

¿Cómo se encontraron con los israelitas?

Inesperadamente los amalecitas se encontraron con unos intrusos en la estepa, los hebreos que iban cargados con el botín de Egipto. Con ánimo de apoderarse de él, los amalecitas atacaron por sorpresa como es en la ley en los Razzias del desierto (Deuteronomio 25:17,18).
Como un león que ataca a una tropa de animales en la pradera, lo aísla, y entonces los que están débiles o solos caen primero. Amelec atacó por la retaguardia, y los desbarató, venciendo así a los que iban detrás, cansados y débiles (Deuteronomio 25:18). Una cadena se corta por su eslabón más débil.

Israel se defiende

Y dijo Moisés a Josué: “escógenos varones y sal a pelear contra Amelec, mañana yo estaré sobre la cumbre del collado, la vara de Dios en mi mano”.
Moisés encargó a Josué la misión de repeler la agresión. Esta es la primera aparición de Josué, destinado a ser el gran sucesor de Moisés.
Llamado Oseas, cambiaría su nombre en Josué (Dios ayuda) en Cades (Números 13:16). Josué se defendió y los amalecitas quedaron frustrados en sus planes. Pero el autor nos hace ver que la vistoria no fue debido a los esfuerzos de los guerreros de Israel, novatos en la lucha. Pero, ¿Qué fue lo que venció a Amelec? ¿Dónde estaba el foco real de la batalla? ¿Quién era el principal guerrero?

9. Y Moisés dijo a Josué: "Elige algunos hombres, y sal a pelear contra Amalec. Mañana yo estaré sobre la cumbre del collado con la vara de Dios en mi mano".
10. Y Josué hizo como le dijo Moisés. Salió a pelear contra Amalec. Y Moisés, Aarón y Hur subieron a la cumbre del collado.
11. Y cuando Moisés alzaba su mano, Israel prevalecía; pero cuando la bajaba, prevalecía Amalec.
12. Pero las manos de Moisés se cansaban. Por lo que tomaron una piedra y la pusieron debajo de él, y se sentó sobre ella. Y Aarón y Hur sostenían sus manos, uno de un lado y el otro del otro. Así hubo en sus manos firmeza hasta que se puso el sol.

Los comentaristas antiguos y modernos, consideran casi unánimes que este acto de Moisés es un acto de oración. Como tal, expresaba una actitud de dependencia de Dios, que determinó el resultado de la batalla, y que sirvió para demostrar la realidad de esta dependencia a todo el pueblo. La batalla que Israel luchó contra este enemigo, poseía un significado típico en relación con toda la futura historia de Israel. Israel no podía conquistar solamente mediante la espada, sino que solo podía ganar la victoria por el poder de Dios, viniendo de lo alto, y obtenido mediante la oración.


Israel no era nadie en esa batalla. El foco real de la batalla estaba en el monte donde Moisés clamaba a Dios. La batalla no la peleó Josué, aunque él estaba en el combate, la batalla la peleó Dios. Dios peleó por su pueblo (Éxodo 14:14). Pero Josué y el pueblo aportaron su parte, lo que nos da a entender que hay una colaboración Divino-Humano.
Como los hebreos triunfaban cuando Moisés elevaba las manos al cielo e intercedía por ellos, así triunfará el Israel de Dios cuando mediante la fe se poye en la fortaleza de su poderoso Ayudador. Moisés no creyó que el pueblo de Israel vencería a sus enemigos estando inactivo. Mientras el gran jefe imploraba al Señor, Josué y sus hombres luchaban para vencer a los amalecitas. En esta experiencia hay una profunda lección para cada ser humano. De ellos aprendemos que la oración y súplica son esenciales para la victoria sobre nuestros enemigos. Mientras las manos están extendidas y el alma se esfuerza en oración, nuestros adversarios espirituales son rechazados. Cuando se olvida la oración y se afloja nuestro aferramiento de Dios, ganan terreno los enemigos espirituales, con el resultado de que finalmente puede cortarse toda conexión con el cielo.

15. Y Moisés edificó un altar, y lo llamó: "El Eterno es mi bandera".

El nombre del altar de Moisés significa Adonai (El Señor) es mi estandarte, y tiene el propósito de glorificar a Dios por la victoria sobre los amalecitas. La vara de Dios había sido mantenida en alto por Moisés durante la batalla, como los soldados mantienen en alto sus estandartes. El nombre de YHWH NISSI, representa una santa osadía. Así también si dejamos que Dios sea nuestro guía y vaya delante de nosotros, no habrá problema que no pueda resolver. Habrá luchas, pero ninguno de te hará separar de Dios, quien está dispuesto a ayudarte, así como lo hizo en la batalla de Refidim.
Aquí está la clave, “cuando yo soy débil, entonces puedo llegar a ser fuerte” (2 Corintios 12:10)